La hidrolimpiadora no tiene presión – causa y solución
Las causas más habituales son una manguera de alimentación doblada o demasiado larga, una boquilla obstruida o una válvula de entrada defectuosa. Comprueba primero si el grifo del jardín suministra suficiente presión de agua – el caudal mínimo necesario figura en el manual. Enjuaga la boquilla con agua limpia o cámbiala por otra. Deja funcionar el equipo unos instantes sin boquilla para expulsar el aire de la bomba. Atención: nunca pongas en marcha la hidrolimpiadora sin suministro de agua – la bomba se sobrecalentará y sufrirá daños. Si la presión sigue siendo baja, es posible que la bomba esté desgastada y deba ser revisada por un técnico especializado.