Alcachofa de ducha calcificada: chorro débil o irregular
Las incrustaciones de cal obstruyen los pequeños orificios y son la causa más frecuente de un chorro débil o desigual. Desenrosque la alcachofa y déjela en remojo durante toda la noche en vinagre doméstico (ácido al 5–9 %); como alternativa, utilice un descalcificador comercial. Después, frote los orificios con un cepillo de dientes viejo y aclare bien con agua. Si los insertos de los orificios están muy incrustados, extráigalos uno a uno, límpielos y vuelva a colocarlos. Una limpieza regular cada 3–6 meses previene el problema.