El radiador no calienta – ¿qué hacer?
La causa más frecuente es la presencia de aire en el radiador, que impide la circulación del agua caliente. Paso 1: Gire la válvula termostática al nivel más alto. Paso 2: Localice la válvula de purga (un pequeño tornillo o pezón en la parte superior lateral del radiador). Paso 3: Coloque un trapo debajo y gire la válvula lentamente en sentido antihorario con una llave de purga (aprox. 2 €, disponible en ferreterías) hasta que salga agua en lugar de aire; ciérrela de inmediato. Paso 4: Compruebe después la presión del agua de la instalación de calefacción (manómetro en la caldera: valor recomendado 1,5–2 bar). Si el radiador está caliente abajo y frío arriba, purgar suele ser suficiente. Si sigue completamente frío, es posible que la válvula termostática esté defectuosa; puede sustituirse fácilmente a bajo coste.