El termostato del radiador ya no responde – ¿qué hacer?
La causa más habitual es un vástago de termostato atascado bajo el cabezal de la válvula, especialmente después del verano. Paso 1: Desenrosque el pomo del termostato (generalmente girándolo en sentido antihorario o presionando una pequeña pestaña). Paso 2: Verá un pequeño vástago metálico; presiónelo varias veces con un bolígrafo y déjelo rebotar. Paso 3: Vuelva a enroscar el cabezal y compruebe si el radiador responde ahora. Si el vástago no se mueve en absoluto, la válvula está calcificada o defectuosa y debe sustituirse por una nueva válvula termostática (coste aprox. 5–15 €; instalación propia posible siguiendo las instrucciones del fabricante).