La persiana se atasca o no se mueve – paso a paso
Una persiana atascada suele tener una de estas tres causas: guías laterales sucias, una lámina doblada o una cinta enrolladora deteriorada. Paso 1: limpia las guías laterales con un paño húmedo y aplica después un poco de spray de silicona (no aceite, ya que atrae la suciedad). Paso 2: comprueba si alguna lámina está doblada; las láminas individuales se pueden enderezar con cuidado con las manos. Paso 3: si la cinta enrolladora está rota o floja, puedes sustituirla tú mismo por una nueva (ferretería, aprox. 5 €); hay muchos tutoriales que explican el cambio paso a paso. En persianas eléctricas: desconecta primero el diferencial antes de trabajar en el motor y, ante cualquier duda, llama a un electricista.